Sunday, March 20, 2011

¿Hay expansión monetaria?

Expansión monetaria, hay. Pero, ¿es un factor de crecimiento en los últimos 3 años? En principio, no lo parece. La expansión monetaria puede agregarle unos puntos al crecimiento de la producción (sea bajo una visión monetarista o keynesiana) si la oferta de dinero se expande más rápido que los precios. Pero esto no sucedió en los últimos años, como lo muestra el gráfico más abajo. Este muestra que las tasas de crecimiento de la base monetaria, M1 (base más depósitos en cuenta corriente), M2 (M1 más depósitos en cajas de ahorro), y M3 (M2 más depósitos a plazo fijo) han estado por abajo de la tasa de crecimiento de los precios desde fines de 2007 hasta principios del 2010. Sólo en el 2010 y seguramente en el 2011 la tasa de expansión del dinero será mayor a la de precios, y no por mucho. La base se expandió casi 4% más que los precios; M2 se expandió casi 9% más que los precios. Nada que no pueda ser absorbido por un crecimiento de la producción del 9% (o de 7%, si razonablemente se desconfía de las cifras oficiales).

Tasas de crecimiento de base monetaria, M1, M2, M3 y tasa de interés (i) de depósito a plazo fijo de duración media. Fuentes: BCRA (variables monetarias), INDEC y Buenos Aires City (inflación).
Para agrandar la figura, clickear sobre ella.

Pero, ¿y la velocidad del dinero? Ahí creo que está el truco kirchnerista. Las tasas de interés reales son más y más negativas con tasas de inflación crecientes, de manera tal que la velocidad del dinero ha aumentado fuertemente. Eso, con saldos reales de dinero constantes, implica mayor estímulo temporario a la producción.

Viendo la película desde el 2003, la política expansionista se dio primero por oferta real de dinero creciendo a tasas bastante mayores que los precios (si tomamos M2, 2004 fue el año de expansión importante; si tomamos la base monetaria, 2004 pero también 2007). Eventualmente esa política empezó a traccionar menos y menos sobre la producción y se pasó a operar reduciendo la tasa de interés real y aumentando la velocidad del dinero. Eso sucedió sobre todo desde mediados del 2007 hasta mediados del 2008 y en el 2010. Hoy la tasa de interés real para un depósito de duración media es cercano a -18%.



La pregunta es: ¿por qué con una tasa de interés real cada vez más negativa la gente ha mantenido saldos reales de dinero constantes desde principios del 2008? Respuesta (y aquí nos pisamos la cola): necesidad de dinero transaccional. Al momento en que el crecimiento afloje un poquito por otras causas (ciclo político, caída de precios de commodities, brasil, etc.), los depósitos en pesos caerán fuertemente a menos que los bancos aumenten las tasas reales de interés que pagan, lo que implicará mayores tasas activas, lo que implicará mayor parate. ¿Entraremos así en un nuevo desencanto?

Tuesday, March 8, 2011

Razones para la inflación creciente

Empecemos por construir una curva de Phillips. El gráfico muestra la inflación anual en el eje "y" y el desempleo en el eje "x" en forma trimestral desde el 2005 al 2010. Lo primero que se observa es que tanto el desempleo como la inflación son, aún en sus valores más bajos, bastante altos. La inflación arranca en cerca de 10% y no baja del 5%, y el desempleo no baja del 7%. Esto implica que ya en el 2005 teníamos expectativas inflacionarias crecientes.


Inflación y desempleo en porcentajes. Para agrandar la figura, clickear sobre ella.

Miremos las series por separado en el tiempo.

Inflación anual en porcentajes. Fuente: hasta 2007, Buenos Aires City; desde 2008, InflaciónVerdadera. Para agrandar la figura, clickear sobre ella.

Desempleo en porcentaje. Fuente: INDEC. Para agrandar la figura, clickear sobre ella.

Cambio en precios internacionales de un índice de commodities, en porcentaje. Fuente: http://www.indexmundi.com/. Para agrandar la figura, clickear sobre ella.

El desempleo ha caído en el tiempo desde cerca de 13% y se ha estacionado en algo más de 7%. La inflación ha fluctuado bastante pero parece haberse estacionado cerca del 25%. Una variable más nos interesa: el cambio anual en los precios internacionales de materias primas, cuyo promedio anual es de 3.5%, pero con grandes fluctuaciones, como la caída estrepitosa a fines del 2008, y la fuerte recuperación a principios del 2009.

Ahora consideremos una curva de Phillips ampliada a la Gordon. Regresamos la inflación anual del trimestre en la inflación anual del trimestre anterior (asumiendo expectativas adaptativas parciales), en la diferencia entre la tasa de desempleo contemporánea y  una tasa "natural" de desempleo (o NAIRU), y en el cambio de precios internacionales. Una cuestión importante a la hora de interpretar los coeficientes de la regresión es qué asumimos por tasa "natural" de desempleo. Esta no influye en los coeficientes asociados a las variables pero sí en la constante. Es natural pensar que esta constante es cero; es decir, asumir que si la inflación internacional es cero, la inflación local del trimestre anterior es cero, y no hay presiones inflacionarias por desempleo excesivamente bajo, entonces la inflación será cero. Esta constante de la regresión resulta cero si asumimos una tasa "natural" de desempleo cercana a 12.5%, lo cual identifica a esa tasa.

El resultado de la regresión es la siguiente ecuación (ver imagen más abajo):

πt=0.55 πt-1 - 2 (Ut-12.5) + 0.25 π*t-1
(3.51)       (1.9)                  (3.04)     
     
donde πes la tasa de inflación anual en el trimestre t,  πt-1 es la tasa de inflación anual en el trimestre anterior, Ut es la tasa de desempleo en el trimestre t, y π*t-1 es la tasa de cambio de precios internacionales de materias primas en el trimestre anterior. Entre paréntesis se presentan los valores t asociados a cada coeficiente. Esta ecuación indica varias cosas: i) los precios internacionales de commodities importan: por cada punto porcentual de incremento en esos precios, la inflación nacional se incrementa en un cuarto; ii) por cada punto porcentual de aumento en la tasa de inflación anual en un determinado trimestre la tasa de inflación en el siguiente trimestre aumentará algo más de medio punto; es decir, existe cierta inercia inflacionaria, pero no se traslada uno a uno;  iii) por cada punto porcentual de desempleo por abajo de 12.5%, la inflación aumenta 2%.

Ahora, ¿cómo hubiera sido la inflación si los precios internacionales de materias primas hubieran crecido a tasas constantes (en la media de 3.5% anual), y se hubiera logrado el mismo target de desempleo? La figura siguiente lo muestra. 

Tasa de inflación actual (rosa) y simulada (azul), considerando que los precios de commodities crecen sin volatilidad. Para agrandar la figura, clickear sobre ella.

La tasa de inflación hubiera sido algo menor en el 2005, bastante menor durante el boom de finales de 2007 y principios del 2008, bastante mayor durante la crisis de finales del 2008 y principios del 2009, y algo menor que en el rebote del 2010. La tasa de inflación local sin volatilidad en los precios internacionales hubiera sido 2.2% menor en promedio (15.4 vs. 17.6), pero hubiera sido igualmente creciente. La clave está en que el target de desempleo (digamos 7.5) era menor a la tasa "natural" de desempleo (12.5).


Para visualizar esto, supongamos que el gobierno (distinguir el Banco Central del gobierno en todo este período no se condice con la realidad) tuviera un target de exactamente 12.5, y fuera efectivo en su política. ¿Cuál hubiera sida la tasa de inflación teniendo en cuenta y sin tener en cuenta volatilidad en precios internacionales de materias primas?

Tasa de inflación actual (rosa), tasa de inflación simulada asumiendo target de desempleo igual a 12.5% y precios internacionales de commodities creciendo sin volatilidad (azul) y con volatilidad (verde). Para agrandar la figura, clickear sobre ella.

La inflación hubiera convergido a 2% anual, con mayor volatilidad en el caso de que incorporara las variaciones de precios internacionales. Es interesante notar que, con todos los males del actual contexto de alta inflación, el "modelo" nos evitó una deflación importante (o aunque sea presiones deflacionarias importantes) durante la crisis (deflación de cerca de 10%).


En suma, la inflación actual se debe a que el gobierno ha fijado una tasa de expansión del dinero (o, alternativamente, un tipo de cambio) que implica menor desempleo al "natural" pero creciente inflación. Dejamos para otro post las razones de esa conducta así como sus consecuencias no deseadas de largo plazo. También dejamos para un futuro post una discusión sobre la estabilidad de los coeficientes calculados.

Monday, March 7, 2011

¿Habla bien la Presidenta?

Hay varios puntos más del discurso de la Presidenta que resultan infantiles. Esto parece una equivocación, ¿pero lo es?:
Sin embargo, el récord histórico de crecimiento de reservas - no basada en dólar financiero sino en dólar comercial - lo obtuvimos el año pasado, el 2010, con el 13,4% de crecimiento de las reservas llegando, en el día de ayer, a 52.350 millones de pesos.
Las reservas crecieron poco bajo su mandato. Casi todo el crecimiento se dio en los 5 años previos, con tasas de entre 40 y 70% anual. ¿Por qué dice que "el récord histórico de crecimiento de reservas" se obtuvo en el 2010? ¿Quién sabe? Forma parte de un lenguaje coloquial completamente vago y confuso. Como cuando habló de "superávit de cuenta corriente fiscal", o cuando dice que una tasa de desocupación del 5% "no es considerado desempleo". O frases como la siguiente que termina no teniendo ningún sentido:

El financiamiento ha sido muy importante por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, que ha suscripto con las provincias argentinas convenios por más de 180 millones de pesos en ayuda de fondos rotatorios para los distintos cultivos; 185 millones en materia de ganadería, más de 5.000 millones en los créditos que hemos lanzado con tasas subsidiadas que nos han dado un monto de 130 millones.
O una diatriba como la siguiente que empieza fustigando las devaluaciones y luego ensalza un tipo de cambio alto (con respecto a salarios!):

y su pretendida pérdida de competitividad desde algunos sectores que empujan devaluaciones que ya sabemos a quiénes sirven y también sabemos a quiénes perjudican y que, por lo tanto, no vamos a someternos a presiones de ninguna naturaleza que distorsionen el modelo. Si uno mira el tipo de cambio deflactado por salarios promedio 1995-2001, era del 1.33; en diciembre es del 1.83, una diferencia del 37,4 por ciento. Y esto se revela fundamentalmente en el crecimiento de las exportaciones. No hay modo de alcanzar tal grado de competitividad si no tenemos un tipo de cambio que así lo refleje.
La confusión de ideas y la correspondiente vaguedad comunicacional es fuerte. Pero lo grave es que nadie lo reconoce y sus asesores se lo permiten. La verdad es que me parece más digno que lea un discurso pre-chequeado con especialistas. Es lo menos que espero de mi presidente. Y, por otro lado, es ridículo pensar que eso es deshonroso: Obama, el mejor orador que he conocido en mi vida, lo hace. ¿Por qué nosotros no?

Falso (5): el mercado laboral ha tenido tiempos mejores

La Presidenta dijo: "Los indicadores en trabajo y en seguridad social con la reducción del trabajo no registrado a límites nunca vistos, todavía muy altos, 35.5, pero del 50% que teníamos en el año 2003 hemos hecho una nueva reducción y también en el desempleo del 7.3 en el último trimestre, retornando a lo que había sido la mejor performance, todavía falta y por eso el plan de desarrollo industrial 2020 tiene como meta para el 2020 una desocupación del 5% que se considera laboralmente el ejemplo rotatorio y por lo tanto no se considera desempleo."

Dejo la desmentida de la primera parte a chequeado.com. Baste decir, como se dice allí, que a principios de los 90s el trabajo no registrado estaba por abajo del 30%. Con respecto a la segunda parte otra vez falsea la historia la Presidenta: siempre me llamó la atención que los registros más bajos de desocupación se hayan dado hacia fines de la década del 70, cerca del 2.5%. "límites nunca vistos", "la mejor performance", simplemente parece propaganda de circo.

Creo que los resultados del mercado laboral han sido de lo mejor de este gobierno (especialmente si se lo compara con los 90s), pero no por ello debería salir la Presidenta a falsear los datos con bombos y platillos.

Falso (4): las exportaciones y el mercado interno suelen crecer de la mano

Dijo la Presidenta: "porque, por primera vez, además en nuestra historia, el crecimiento del mercado interno, el crecimiento de las exportaciones, no constituye una cosa incompatible y se da en forma armoniosa y virtuosa."

Difícil juzgar lo de "armoniosa y virtuosa" pero lo de incompatible es sencillamente falso. En varias ocasiones en el pasado económico argentino las exportaciones y el mercado interno crecieron de la mano. Sin ir más lejos, las exportaciones crecieron casi 15.000 millones de pesos (de 1993) entre 1993 y 1998, en tanto que el mercado interno (consumo más inversión menos importaciones) creció 36.000 millones (17%) en el mismo período. En el período entre 1960 y 1969 las exportaciones crecieron un 63% en tanto que el mercado interno creció 43% (datos de Guillermo Martínez). (En el período entre 2003 y 2009 las exportaciones, a precios constantes, crecieron 36% según Cuentas Nacionales, en tanto que el mercado interno creció 54%).

Sunday, March 6, 2011

Falso (3): exportaciones industriales como en los 90s

La Presidenta dijo: "y por primera vez, creo que un dato que es clave en el modelo, por primera vez en el año del Bicentenario, en el sector de exportaciones, el mayor rubro lo cubrieron las manufacturas industriales. Para que ustedes tengan una idea, las manufacturas industriales representaron el mayor ingreso, representaron un 35,4% del total de exportaciones de la República Argentina."

En MECON se pueden bajar los datos del sector externo que nos conciernen. Este punto lo trabajaron bien en chequeado.com, un sitio por otra parte muy útil. Ahora, en la descomposición de las "manufacturas de origen industrial" se observa que el rubro incluye: i) varias manufacturas de origen agropecuario (es decir, que tienen como insumos principales a productos agropecuarios), como curtido de cueros, calzados, textiles; ii) productos minerales no necesariamente procesados, como los rubros "manufacturas de piedra, yeso, etc.", "piedras y metales preciosos" y "metales comunes y sus manufacturas"; estos dos últimos han crecido fuertemente en los últimos años y explican en gran parte el crecimiento del rubro MOI; iii) "material de transporte terrestre" (autos), el cual también creció fuertemente en los últimos años pero al que se debería netearlo de autopartes, pues se trata de acuerdos con Brasil, en los que el país vecino acepta la compra de autos a cambio de venta de autopartes.

Ahora, aún con esta clasificación, los porcentajes de exportaciones en 2010 no son muy distintos a los del año 1998: productos primarios (1998: 0.25, 2010: 022), manufacturas de origen agropecuario (0.33, 0.33), manufacturas de origen industrial (0.33, 0.35) y combustibles y energías (0.09, 0.09). Otra vez, toda la diferencia puede atribuirse al oro, al cobre y a la plata que se exportan sin siquiera refinar. Si a ello alguien le llama un cambio de matriz de exportación es porque tiene sus propias idiosincráticas definiciones al respecto.

Falso (2): poco crédito

Ví el discurso de la Presidenta en el Congreso. También lo leí. Una de las cosas que más impresionan es la cantidad de falsedades que incluye. Aún más impresiona que no haya ninguna reacción del público (sean diputados, senadores o propios funcionarios del Ejecutivo) ni de la sociedad en general ante tantas falsedades. Cuando uno está dando un seminario y dice una gansada, alguien del público suele levantar la mano y corregirlo. Un presidente dice una gansada por minuto y la gente aplaude. Se me ocurren dos posibles razones: i. ignorancia o falta de educación, por lo que la audiencia no reconoce la falsedad cuando se presenta; ii. cinismo: todo el mundo sabe que es falso, pero eso no es lo que cuenta, que es justamente el poder que se muestra a través de la impunidad de poder decir falsedades sin ser corregido. Creo que hay un poco de las dos.

Pero vayamos a las falsedades. Ya tratamos aquí la falsedad sobre el aporte impositivo del sector agropecuario. Vayamos al sector financiero.

Dijo la Presidenta: "pero al mismo tiempo que esos recursos no se destinaran al pago de deuda sino precisamente a sostener la actividad económica a través no solamente de la demanda agregada, sino también de un fuerte esfuerzo de financiamiento al sector productivo, que el año pasado - entre privado y público - obtuvo también su récord histórico de 22,7% de financiamiento del PBI para toda la economía argentina.

Aquí hay una doble falsedad: nivel actual y comparación histórica. Por un lado, el BCRA (en el excelente archivo de boletines estadísticos: ¡a sacarlos ya de circulación MMdP!) informa que los "préstamos de las entidades al sector privado" (incluyendo entidades públicas y privadas) es a diciembre de 2010 cerca de 210 mil millones. Y el MECON  informa que el PBI es de cerca de 1,4 billones de pesos. El ratio da apenas menos de 15%. ¿Puede ser que el "sector productivo" incluya parte del sector público? Por supuesto que el sector público es productivo (más o menos), pero ¿cómo separar el financiamiento al sector público productivo y no productivo? Si se incluyen préstamos al gobierno nacional (sobre todo compra de títulos públicos y préstamos del Banco Nación) el porcentaje salta a 25%. Pero supongo que cuando uno dice "un fuerte esfuerzo de financiamiento al sector productivo" no se está refiriendo a préstamos al gobierno nacional.

Por otro lado, calculemos esos mismos números a diciembre de 1998. El ratio de préstamos al sector privado sobre PBI es de 23.5% (8.5% más que en el presente). Si pensamos (algo forzadamente) que "el sector productivo"  incluye al sector público entonces el ratio aumenta a 31.3%.  Como se ve, los números actuales tienen poco de récord histórico. De hecho se trata de valores bajos inclusive en una perspectiva de largo plazo. No hice el cálculo para cada año, pero, por ejemplo, en 1965 los préstamos al sector privado eran 18.1% del PBI. Inclusive el BCRA incorpora este grafiquito en la edición del segundo semestre del 2010 de su informe de estabilidad financiera.

En fin, hace rato que tenemos un sistema financiero subdesarrollado. En los 90s hubo una leve esperanza de salir de ese estado, la cual se hizo trizas ya sabemos cómo. En los últimos años no se hizo nada desde el gobierno para revertir ese estado, y se hicieron algunas cosas para profundizarlo, como la generación de inflación, la confiscación de los fondos de jubilación privada y la permanencia del impuesto al cheque. Y sin un sistema financiero desarrollado no hay masificación del crédito de largo plazo, sea para inversión productiva, sea para hipotecas.

Sindicatos

The book looked at unions from two perspectives: first, what we called the monopoly face of union – unions acting as raisers of benefits for their members – and second, the voice face of unions, or how unions represented labour in the workplace and in the body politic, giving voice to people who otherwise wouldn’t have had much say. I think, in the long run, this is the stronger and more important face of unions.
[...] We have unions that are pro-business and pro-capitalist.
Interesante entrevista a Richard Freeman, de Harvard, con algunas perspectivas del rol de los sindicatos en la sociedad. El gran problema de los sindicatos en Argentina es que el sistema existente (ejemplificado por la CGT) es corrupto, antidemocrático y cerrado (no incluye en sus objetivos a los trabajadores en negro y apenas a los en blanco no sindicalizados, salvo para obtener parte de su salario) y el alternativo (ejemplificado por la CTA) es anticapitalista. El día en que los sindicatos argentinos sean democráticos, abiertos, con mayor transparencia, y capitalistas, entonces tanto trabajadores en su conjunto como sociedad estarán mejor. La pregunta es: ¿bastará darle la personería jurídica a la CTA para que se hagan pro-capitalistas, pero mantengan sus tradiciones democráticas y abiertas?

Thursday, March 3, 2011

Falsa rigurosidad

La presidenta dijo en su discurso en el Congreso:

Por primera vez –también en 200 años de historia– la Argentina supera la recaudación impositiva en más de 100 mil millones de dólares. Para ser más exactos 104.754 millones de dólares, como también un récord de facturación en la República Argentina [...] Siguiendo con los números de Argentina, les decía de la recaudación y quería plantearles algunas cuestiones en cuanto a cómo ha participado cada sector de la actividad económica argentina, sobre todo vinculado al tema de la evasión, en esta recaudación récord que hemos tenido. El sector que más ha participado en esta recaudación ha sido el de la industria manufacturera, con un 21,4%, siguiéndole el sector financiero, el sector bancario con un 17,9%, casi un 18% de la recaudación; en tercer término el comercio al por mayor y al por menor, con un 10,6; 9,5% los servicios inmobiliarios; 8,4% comunicaciones y servicios de transporte y una curiosidad: el sector de agricultura y ganadería – uno de los sectores más dinámicos de nuestro país, en cuanto a productividad y rentabilidad – solamente ha participado en esa recaudación en 2,8%, casi igual que lo que ha recaudado la enseñanza privada en la Argentina, con el 2,1%. Hay algo que me suena inconsistente en el dato: o están cobrando muy caras las cuotas de los colegios privados o hay evasión en nuestro sector primario de la economía, que debe ser realmente abordada con mucha seriedad y mucha responsabilidad de todos los sectores.

El párrafo tiene bastante que resulta directamente tonto: en una economía que crece (y el país viene creciendo hace 200 años al igual que el mundo) el último año es el mejor salvo que esté en la parte mala del ciclo. Lo mismo pudo haber dicho Menem en 1998 (o en todos los años desde 1991, salvo 1995) o Alfonsín en 1986. Los records en una economía en crecimiento son contínuos y no grandes logros. Segundo, cómo participa cada sector en la recaudación depende mucho del valor agregado (o producción) de cada sector. Y depende en cómo se los clasifica. Si uno toma los servicios en su conjunto, entonces el sector que más aporta serán los servicios. Si uno divide la manufactura en muchísimos subsectores, entonces cada uno de ellos no habrá aportado demasiado. Tercero, es importante destacar que lo que es dinámico, productivo y rentable es la cadena agroindustrial en su conjunto, y no exclusivamente "la agricultura y la ganadería". De hecho, la ganadería per se era muy poco rentable hasta hace muy poco, y por ello varios productores ganaderos vendieron y se dedicaron a la soja (u a otra cosa). En efecto, la ganadería y la agricultura (en cuentas nacionales, "agricultura, ganadería, pesca y silvicultura") es hoy sólo el 4% del PBI, según datos del Mecon. Es decir, si la presión tributaria fuera idéntica en todos los sectores, AGPS debería estar aportando cerca del 4% del total de la recaudación.

Ahora, ¿es cierto que el sector AGPS aporta sólo 2.8% de la recaudación? Ciertamente no. Tomé los datos de la propia AFIP y realicé el cálculo (perdiendo una increíble cantidad de tiempo por la poca transparencia en la presentación). El sector aporta 12.5% de la recaudación total, teniendo en cuenta IVA, ganancias de sociedades y de personas físicas, aportes y contribuciones a la seguridad social y derechos de exportación. Sin los derechos de exportación todavía aporta un 5.3%, más que su valor agregado.

Contribución tributaria del sector agrícola-ganadero (AGPS) en la recaudación total por tipo de impuesto, en millones de pesos corrientes, año 2009. Para agrandar la tabla clickear sobre ella.
El dato más llamativo, y el que probablemente haya inspirado las palabras de la presidenta, con esa falsa rigurosidad que la caracteriza, es que contribuye sólo 2.7% y 2.5% a los aportes y contribuciones sociales respectivamente. Mientras que el sector tiene registrados 4.4% del total de empleados registrados, los aportes son menores porque los salarios promedios son menores que en otras industrias. Pero no hay nada fuera de regla aquí.

Para concluir, el sector evade como lo hacen todos los sectores de la economía argentina, e inclusive un poco más (junto a construcción, comercio y turismo). Como en esos sectores, los evasores (y esto necesitaría de mayor evidencia) son sobre todo los pequeños productores. Lo que se necesita, en suma, es un sistema tributario más progresivo que permita la supervivencia del pequeño a medida que las agencias recaudatorias ajusten sus controles. Se podría empezar por hacer progresivos los aportes y contribuciones sociales para que los empleados registrados del campo no cobren en mano sólo la mitad de lo que sus empleadores abonan.

Wednesday, March 2, 2011

El campo: sector de avanzada

Un buen post de Paco Bruera sobre la revolución biotecnológica: ¿es posible que finalmente sea nuestra hora y nos empecinemos en hacer armado de autos, lavarropas y celulares?

Dos reflexiones me surgen. Una, está claro que la producción agropecuaria ya no es un sector tradicional que en el largo plazo te hunde, ¿pero alguna vez lo fue? Si nos ponemos a pensar, en la vuelta anterior (1870-1940) se incorporó la revolución tecnológica asociada a los trenes, al enfriado y congelado, a los barcos, a los combustibles, a la maquinaria agrícola, a rotaciones que aumentaban rendimientos, al alambrado, a la mejora genética de razas, etc. Yo no sé.

Dos, se necesita un macroeconomista que formalice la idea de un sector como "motor de la economía". Se dice eso del campo argentino; ¿pero qué significa exactamente? Puede ser tres cosas, hasta donde se me ocurre: 1. que sus productos se exporten y por lo tanto se obtengan divisas para importaciones y para pagos de deuda; es decir, afloja las restricciones agregadas; 2. que tenga muchas conexiones con industrias aguas arriba y aguas abajo; es decir, en una matriz insumo-producto no tenga casi ceros en la fila y la columna "productos agropecuarios"; 3. que los avances técnicos que se hacen en el sector son aplicables a varios otros sectores de la economía. Creo que el concepto más fuerte de "motor de la economía" es este último y es el que Paco enfatiza.

Se busca microeconometrista

El post anterior me hace recordar que falta mucha información para decidir varias de estas cuestiones relacionadas a la agroindustria.
Necesitamos saber:
1. la elasticidad oferta de producción respecto a precios para distintos niveles de precios. ¿Es realmente declinante en el precio? ¿estamos en cero?
2. el multiplicador de la inversión del propietario de campos, del gran productor de materias primas, del pequeño productor, y del elaborador. Por ejemplo, ¿sacan más plata al exterior los propietarios de campo o los molinos harineros? ¿es cierto que el pequeño productor reactiva todo el interior y el gran productor no? Estos multiplicadores geográficos deben ser bien interesantes.

¿Las retenciones sirven para industrializar?

Hace unos días nos reunimos con un alto directivo de una empresa agroindustrial quien apoyaba las retenciones para algunos productos (por ejemplo, el maíz) y consideraba que había que institucionalizarlas: por ley de Congreso no deberían modificarse en los próximos 20 años. Basaba su argumento, hasta donde pude entenderlo, en cuatro puntos: 1. la elasticidad de oferta agropecuaria con los precios internacionales actuales es prácticamente cero; todos quieren producir al máximo posible incluyendo zonas marginales y rendimientos; 2. el efecto multiplicador de la inversión del propietario de tierras es muy bajo, por lo que reducir sus rentas y aumentar las de elaboradores y del Estado es ventajoso; 3. Argentina tiene una desventaja para la industrialización de su materia prima pues la producción de ésta se encuentra muy cerca de los puertos y por lo tanto es barato (relativamente a Brasil y EE.UU., por ejemplo, que tienen en promedio 1000 kilómetros al puerto) exportarla sin elaborar; 4. los industrializadores necesitan ese cambio de precio relativo para tener márgenes positivos (si le bajan los costos de insumos en 20%, implica un EBITDA mayor en 10%, si los insumos agropecuarios representan 50% de los costos).
¿Se sostiene el argumento? Sospecho que no. Primero, existen estimaciones de elasticidad-oferta y resultan positivas, aún más en el largo plazo (cercanas a 1): se puede expandir la frontera pero sobre todo se pueden expandir los rendimientos con investigación y desarrollo focalizado, riego, mejores rotaciones, más nutrientes, etc. La visión del empresario parece ser estática de corto plazo. Segundo, no existen estimaciones de efectos multiplicadores de la inversión del propietario (ni la de productor grande versus productor chico, que es otra discusión). Pero este punto puede tener algo de cierto en un economía de escaso financiamiento y donde los agentes más dinámicos (plausiblemente los productores y los elaboradores) no tienen acceso a él a menos que reinviertan utilidades. Pero está claro que la solución de largo plazo es desarrollar ese sistema financiero y que el crédito pase de ser un minúsculo 10% del PBI a un, digamos, 80%, y que los préstamos de largo plazo no sean una rareza para ser la norma (vis a vis los préstamos para comprar electrodomésticos). Tercero, es cierta la diferencia geográfica entre Argentina y Brasil y EE.UU., pero debe mencionarse que EE.UU. tiene un sistema de transporte mucho más barato, lo que compensaría largamente el costo adicional de exportar su materia prima. Por otro lado, no tengo claro cuán lejos de la materia prima se ubican las plantas industrializadoras (sean feedlots, aceiteras, avícolas, etc.). Si se ubican junto a la materia prima, ¿no tendrían altos costos de transporte ellas también? ¿Y no resulta bastante más caro el transporte de carne congelada que de granos? Si se ubican lejos de la materia prima, la ventaja relativa se esfuma. Aquí, otra vez, está claro lo que hay que hacer: disminuir los costos de transporte, sobre todo para la mercadería elaborada. Cuarto, ¿puede ser cierto que 20% de retenciones impliquen un margen positivo (pero no excesivo) en el largo plazo? Dudoso. ¿Quién sabe los precios futuros de los commodities y, para el caso, de los alimentos? Si los precios de los commodities siguen subiendo, 20% no será suficiente, bajo esa visión. Si los precios bajan, los elaboradores tendrían altas rentas difíciles de justificar. Después de todo, estamos hablando de mercados de alimentos y elaboradores de materias primas. Se supone que tenemos cierto conocimiento ya de ese tipo de producción, que no tiene fallas importantes de mercado (digamos, no es el mercado financiero ni el de salud), y en la cual tenemos ciertas ventajas comparativas por alta dotación de tierra y de capital humano.
En suma, bajo mi visión, las retenciones son simplemente un mal instrumento para la industrialización de la producción agropecuaria. En cambio, el desarrollo del sistema financiero (incluyendo quizás un BNDES), las mejoras en infraestructura, la apertura de mercados alimenticios extranjeros y el énfasis en la investigación y el desarrollo en el sector son el camino a seguir.

Tuesday, March 1, 2011

Tierras para todos

En el Congreso hay proyectos de ley limitando la compra de tierras por parte de extranjeros, sean personas físicas o jurídicas. En la sociedad se discute el tema acaloradamente. Canal 13 pasa documentales con tono nacionalista sobre lo que los extranjeros están haciendo. Sin embargo, poco se sabe ciertamente sobre la cantidad de tierras argentinas de propiedad extranjera, ni sobre las consecuencias de una posible restricción al respecto.

Este artículo (escrito junto a mi colega Marianela Rodríguez) recopila algunos datos y plantea algunos de los dilemas. Esto lo escribimos hace ya unos meses. Ahora siento que la propuesta debería ser menos restrictiva todavía, porque me he encontrado con varios proyectos de inversión que serían afectados, y que parecen tener un alto retorno social (incluyendo por supuesto forestales y mineros, pero también de feedlots, y otros). Simplemente tenemos que minimizar las consecuencias no deseadas. Estos sentimientos y estos pareceres, por supuesto, no reemplazan un trabajo de investigación serio.

Aquí algunos comentarios de Fernando Santillán, otro colega de la Fundación, quien tiene buenos argumentos en contra de una restricción.

Crecimiento permanente para la Argentina

La gran pregunta sobre la economía argentina en el año 2003 era: ¿basta salir de la convertibilidad con una terrible devaluación para que la Argentina se inserte en un camino de crecimiento sostenido? Lavagna parecía responder por la afirmativa en esa época. Varios disentíamos. De hecho escribí un paper motivado por la pregunta, el cual no tuvo gran repercusión.

Siete años más tarde tenemos que contestar la misma pregunta. Creo que ya somos una gran mayoría que la respondemos por la negativa. Pero no pocos se esfuerzan en tener fé en el "modelo", y prefieren no analizar cuáles son las razones para crecer en el futuro. En este corto artículo (incompleto por otra parte) que armé para la Fundación doy cuenta de algunas de las políticas que considero necesarias para aumentar la productividad en el largo plazo en contraposición a incurrir en reiteradas devaluaciones y a políticas monetaria y fiscal que sólo sirven para atenuar el ciclo (o para exagerarlo) y no para crecer sostenidamente.

Hambre cero

Me quedé pensando en los montos de subsidios de la ex-ONCCA. Si en vez de subsidiar la oferta de insumos, subsidiáramos directamente a las familias que incluyen personas que sufren hambre las cosas mejorarían bastante: si se repartiera el promedio de subsidios de los últimos 3 años (3.500 millones de pesos) entre el millón ochocientos mil habitantes que sufren hambre (fuente: Juan Carr, Red Solidaria), éstos obtendrían 160 pesos por mes. El otro día comí un pancho con una coca en el subte por 8 pesos. Supongamos que ese combo cueste 5 pesos en zonas más marginales. Con esa plata, 1.8 millones podrían almorzar y cenar durante 16 días del mes. O 900 mil hambrientos de hoy tendrían asegurado la comida todo el año. Sería un avance.

Pero hay comida más barata que el pancho y la coca en un lugar público. Un kilo de arroz debe estar en 5 pesos y rinde al menos 10 porciones grandes. Es decir, con 1 peso se pagan dos comidas de arroz de un hambriento. Supongamos que el costo de cocinar el arroz es otro peso en agua y otro peso en gas. Con tres pesos diarios tenemos un hambriento menos. Multiplicado por 365 días y por el millón ochocientos nos da menos de 2.000 millones de pesos, poco más de la mitad del monto de los subsidios. Se puede terminar con el hambre en Argentina; hay que poner un poco más de voluntad.

El tema más difícil parece ser cómo llegar a las personas con hambre. Amartya Sen indicó famosamente que el problema del hambre no es de producción sino de distribución. Y la distribución tiene dos patas, la del ingreso y la distribución de los alimentos. Si son niños, y los padres no muy responsables, su hambre puede pasar desapercibida. Si son niños o adultos, y se encuentran en zonas lejanas a la producción y distribución de alimento puede pasar lo mismo. El que encuentre un mecanismo barato para llevar esos 3.500 millones en alimentos a las bocas de las personas que más lo necesitan será acreedor al premio Nóbel de la bondad.

Los nombres cambian; los costos quedan

Escribí una nota para la Fundación sobre la disolución del ONCCA. Lo más importante, y sobre lo que hay muy poca literatura (para el ONCCA específico no hay nada, para otros mercados en alguna parte del mundo habrá algo) son los costos dinámicos de estas medidas. Yo creo que son muy grandes, pero me gustaría tener un modelo y una estimación. Aquí va la nota.

Negocios con el ONCCA (y ahora con la UCESCI)

En la Fundación hicimos un cálculo muy simple. ¿Cuánta plata estarían dispuestas a pagar las cerealeras y los frigoríficos para obtener las cuotas de exportación que decide el ONCCA (los famosos ROEs)? Se trata de multiplicar las exportaciones efectivas (lo hicimos para tres productos, trigo, maíz y carne) por la diferencia entre el precio internacional (que acá lo aproximamos por el llamado FAS teórico) y el precio al que venden internamente. Esto suma más de 2.000 millones de dólares para el período 2008-2010. Es un negocio multimillonario. ¿Están contentas las cerealeras y los frigoríficos con esta situación de política económica? Probablemente no (ganarían más con todo liberado, y supongo que a alguna gente no le gusta participar de chanchullos), pero eso no significa que no participen en el arreglo.

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También calculamos cuánto estarían dispuestos a pagar molinos, avícolas, feedlots, y tambos por obtener los subsidios del ONCCA. (Es cierto que se supone que los subsidios se dan automáticamente, pero existe amplia evidencia de que no es así). Otras vez, estimamos cerca de 2.000 millones de dólares para los tres años, teniendo en cuenta los mercados de trigo y maíz. Esto también puede explicar que los bajos precios de insumos no se reflejen en los precios finales a consumidores (después de todo, lobby y coimas son costosas). Aquí lo que hicimos fue simplemente multiplicar los montos vendidos en mercado interno por la diferencia entre el FAS teórico y el precio de abastecimiento fijado por ley.

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En fin, para ser mercados de "commodities" sin ningún tipo (que yo sepa) de fallas relevantes de mercado, el gobierno está haciendo un buen trabajo de crear rentas extraordinarias.